¡HOLA!

soy Mónica, fotógrafa de corazón

De niña, me acercaba al cajón donde se guardaban las fotos familiares con inagotable curiosidad, bebía de esas imágenes como si de un manantial se tratase. Adoraba esas imágenes cotidianas, cercanas que documentaban nuestra historia. Ahora, ya adulta ¡No me canso de crearlas! ¿No es genial?

 

Aunque soy serrana de corazón, vivo en Alicante junto a mi compañero Simon, Jara, Aysha, Erik, Chabo y nuestra panda gatuna (los adoramos). Hace 10 años, el amor y un proyecto educativo me trajeron a esta tierra, y a día de hoy mi vinculo con el lugar sigue estrechándose.

«Nada humano me es ajeno», dijo una amiga. me encanta, y yo lo amplío; «Nada vivo me es ajeno». Los animales han sido y siempre serán, fuente de inspiración para mí, y es que, donde haya una mirara hay una imagen, o al menos así lo siente mi corazón. En fin, se me ve el plumero, y es que, por mucho que me encanten los bodegones, la fotografía culinaria o lo urbano, la vida me atrae como un potente imán.

Espero que sigas leyendo, porque lo que quiero compartir a continuación es sumamente importante, se trata de un AGRADECIMIENTO COLOSAL, que encuentro difícil transmitir con palabras, pero oye, lo voy a intentar.

 

Últimamente he leído muchos «sobre me/ about me», maravillosos algunos de ellos, y aquí estoy escribiendo algo para quien quiera leerlo, ¡estoy emocionada!

Curiosamente he detectado un factor común que unía a muchas fotógrafas, la maternidad, así que empezaré por ahí, por lo que me une a tantas mujeres emprendedoras y fascinantes a las que respeto y admiro.

Sí, soy madre de tres criaturas a las que acompaño en su crecimiento, y claro, no me es difícil entender porque la maternidad y paternidad han inspirado a tantas y tantos artistas. El amor es tan profundo y lo que ves con tus ojos es tan apasionante, ¡que es casi imposible resistirse! No hay más que ver a las abuelas con el móvil detrás de sus nietos y nietas.

 

de la mano

Espero que sigas leyendo, porque lo que quiero compartir a continuación es sumamente importante, se trata de un AGRADECIMIENTO COLOSAL, que encuentro difícil transmitir con palabras, pero oye, lo voy a intentar.

GRACIAS ELENA (MEISI), sin ti nada de esto hubiera sido posible. Gracias por tu pasión, tu gusto y estilazo, tu entusiasmo, gracias por el L’Aletier de Jackie Rueda que tan inspirador resultó. Gracias por enseñarme a utilizar Photoshop, aunque me costó sudor y lágrimas (y lo de las lágrimas es literal), resultó ser la gran herramienta que dio el giro a lo que para mí, hasta el momento era una imagen, y es que, ¡nunca hubiera imaginado que pudiera vivir momentos épicos delante de un pc! Y gracias, porque a día de hoy sigues acompañándome, y es que sin ti como mentora esto, como ya he dicho, no sería lo que es.