mi propuesta

Si algo tengo claro es que la sesión es tan importante como el resultado final, por no decir más. Lo que vamos a vivir y compartir durante ese espacio de tiempo nos dejará un recuerdo, una huella que perdurará en nuestra memoria y corazones, y debemos procurar que sea lo más placentera posible. Puedes estar tranquila, a continuación verás el plan que he preparado para que toda la familia se sienta cómoda.

1. Dejar a lo niños ser niños

Si los niños y niñas se comportan como lo hacen habitualemente, lograremos esa espontaneidad que tanto nos gusta, ¡Quizá, hasta nos dejemos inspirar por ella, y dejemos que salga a juguetear nuestra propia infancia!

 

2. Fotografiarles en su ambiente

No es imprescindible hacer las sesiones en lugares conocidos, pero sí en espacios adecuados que permitan que se muevan comodamente y se sientan felices y seguros.

 

  3. No molestarles con poses, ropas o peinados que les impidan ser QUIENES SON.

Está claro que algo nos acicalaremos para la sesión, pero siempre teniendo en cuenta la comodidad y personalidad de las niñas y niños. ¡Nada como sentirte tú misma! De que miren a la cámara, ya me encargo yo a través del vinculo que establezco con ellas y ellos.

 

  4. trabajar a su ritmo.

Sobretodo cuando se trata de edades tempranas hay que tener súper presente que sus ritmos difieren bastante de los nuestros. Habrá que hacer paradas, descansos, meriendas, ¿Qué se yo?. Tenemos que ir con esa apertura y con toda relajación. No se me ocurre nada peor que un bebé impaciente o una niña cansada.

 

5. Háblame de tus necesidades.

Como ves, yo he manifestado algunas necesidades infantiles, pero también estás tú, asique este apartado es para que lo rellenemos juntas. Tus horarios, apetencias, ritmos y necesidades son tan importantes para mi como las de tus hijos e hijas, lo bueno es que tú y yo podemos comentarlas antes, y lo vamos a hacer. Cada ser es único, y juntas vamos a crear ese marco en el que tú también te sentas feliz y satisfecha.